5 trucos para conducir mejor

5 trucos para conducir mejor

A la hora de sacarnos el carné de conducir debemos tener en cuenta muchas cosas para poder aprobar nuestro examen práctico. Así mismo, una vez lo tengamos, deberemos cuidar nuestra técnica para poder ir de forma tranquila por las carreteras.

Hay muchos factores determinantes para que nuestra conducción llegue a ser buena; la atención, el aprendizaje, el seguir las señales viales… Los nervios, por ejemplo, siempre juegan una mala pasada y, pese a que no siempre los podemos controlar, podemos intentar manejarlos para que no influyan en demasía sobre nuestro comportamiento.

Te hayas sacado o no el carné de conducir, te daremos algunos consejos para que te sientes mucho mejor en el volante. Así, iras mucho más tranquil@ y las probabilidades de que cometas algún error se reducirán drásticamente.

mujer conduciendo

Posición al volante

Para poder encarar la conducción con la mejor de las garantías es vital saber colocar nuestro cuerpo y asiento frente al volante. Y es que, si lo hacemos correctamente, tendremos una mejor visión de nuestro entorno y las maniobras a realizar serán mucho más sencillas.

Procura estar cómodo, que los brazos estirados lleguen al volante, pero sin llegar a reposar la cabeza en el reposa-cabezas como si estuvieras en el sofá. Lo importante es que mantengamos la tensión sin llegar a cansarnos durante el proceso.

Asegurate de que la visión en los retrovisores es la idónea para tenerlo todo controlado mientras conduces. Así, evitarás sustos innecesarios que nos pueden poner algo más nerviosos.

Conducción en coche

Anticipación

Cuando estamos conduciendo pueden pasar muchísimas cosas a nuestro alrededor. Y es que tanto el entorno como los coches que nos acompañan durante el viaje son totalmente impredecibles; asegúrate estar atento a todo cuanto te rodea para poder reaccionar en la mejor de las condiciones.

Estar seguro de tenerlo todo controlado hará que nos sintamos mucho más seguros a la hora de conducir. Así que pon la vista al frente, cubriendo el máximo terreno posible, y anticipa cualquier movimiento que se pueda interponer entre nuestro coche y la carretera. ¡Precaución al volante!

Hombre en coche

Curvas y frenos

Las curvas y las frenadas son algunos de los elementos que más cuestan cuando uno está empezando a conducir. Y es que según qué tipo de curvas nos podemos encontrar con ciertas dificultades que nos pueden poner muy nerviosos mientras conducimos.

Lo importante es saber cuándo frenar. La respuesta, evidentemente, es mucho antes que la curva suceda. Y es que si llegamos a la curva con una velocidad alta podremos perder el control del coche y nos será mucho más complicado gestionarla con normalidad.

Parar ello, anticípate y toma la curva con una velocidad moderada y haciendo el giro correctamente. Y recuerda: ¡nada de cruzar los brazos!

Pareja en coche

Potencia de motor

Cuando queramos adelantar a un vehículo más lento, o necesitemos subir con más velocidad una cuesta, deberemos sacar el mejor rendimiento posible a nuestro motor. ¿A quién no le ha pasado que pisa el acelerador y ve como el coche no acaba de responder debidamente?

Para conseguir una buena aceleración, que nos permita alcanzar la velocidad adecuada, deberemos gestionar nuestras marchas de la mejor forma posible. Si vamos en quinta marcha a 80 km/h, no podremos acelerar lo suficiente como para ponernos a 100 en determinadas circunstancias.

Para ello, reduce a tercera y empieza a acelerar, subiendo de revoluciones el motor y consiguiendo sacar el máximo rendimiento al coche. Así, evitarás situaciones complicadas donde no consigues la velocidad que necesitas.

Conduccion coche

Nada de distracciones

El último punto es, probablemente, uno de los más importantes. Nada de distracciones al volante. La mayoría de accidentes en la carretera ocurren por ese mismo factor, por lo que deberemos estar atentos única y exclusivamente a la carretera mientras conducimos.

Olvídate de usar dispositivos móviles, de manipular el navegador o de ir toqueteando la radio del coche. Delégalo al copiloto o espérate a estar parado para hacer lo que debas hacer. Mientras conduces, la atención debe de estar puesta en tu conducción y en aquello que te rodea. Así, conseguirás ahorrarte más de un disgusto que, quien sabe, podrían terminar en accidente.

¿Cómo dejar de roncar por las noches?

¿Cómo dejar de roncar por las noches?

Roncar es, sin ningún tipo de dudas, uno de los actos más molestos a la hora de dormir. Lo curioso del caso es que no suele afectar al propio autor de los ronquidos, sino que el máximo damnificado es el acompañante que duerme al lado o cerca del que ronca. Pero ojo, que roncar también puede significar que nuestro estado de salud no es el que debería ser.

Pareja en la cama

Pese a que, muchas veces, deberemos recurrir a un especialista para poder dejar de roncar por las noches, podemos seguir algunos consejos que reducirán las probabilidades de producir estos molestos sonidos mientras dormimos.

Siguiendo una vida saludable, y aprovechando algunos trucos caseros que pueden ayudarnos a no roncar, podemos intentar que nuestro sueño sea más profundo y que la respiración sea de mucha mejor calidad.

Una vida saludable

Mantener un estilo de vida saludable es uno de esos consejos que sirven para todo y que, de hecho, más nos ayudarán en el conjunto de nuestros problemas de salud. Muy a menudo, roncamos por problemas de sobre peso o, directamente, por malos hábitos antes de dormir, y por esa misma razón deberemos tener en cuenta nuestra alimentación y el deporte a realizar semanalmente, especialmente si roncamos por las noches.

Eliminar la grasa de nuestro cuello hará que podamos respirar mucho mejor mientras dormimos, y alejar el alcohol de nuestra dieta hará que los músculos del cuerpo estén mucho más tensos y que, por lo tanto, podamos respirar mucho mejor. Comer con menos grasas y de forma equilibrada, sobra decir, también ayudará a que durmamos más plácidamente.

Hombre durmiendo

Consejos para dejar de roncar

Lo primero que debemos tener presente es que, muy probablemente, los ronquidos provienen de algunos problemas que sufrimos a la hora de respirar mientras dormimos. Para evitar respirar por la boca, podemos usar alguna especie de protector bucal que evite que la abramos mientras estamos durmiendo. Por supuesto, también hay que tener bien limpias las fosas nasales, por lo que aspirar algo de agua marina antes de ir a dormir puede ser una muy buena idea.

Otro de los grandes consejos es intentar dormir de lado, nunca boca arriba. Si es posible, también se recomienda dormir con cierta inclinación de la cama hacia arriba, para sí no obstruir nuestras vías respiratorias. Si el problema reside en nuestra mandíbula, muchas veces por estar retraída, podemos usar algún dispositivo de avance mandibular que nos ayude a que la lengua no obstruya nuestra respiración.

Mujer durmiendo

Consulta el médico

Lo más importante de todo es tener en cuenta que, dependiendo de nuestras tendencias al roncar y de nuestros problemas respiratorios, quizás tenemos que visitar un especialista que nos ayude en todo lo que necesitemos.

Si el problema reside en nuestro sistema respiratorio, deberemos consultar a un médico que nos recomiende posibles soluciones para nuestros problemas. En muchos casos, dichos problemas se pueden solucionar con una pequeña intervención quirúrgica o con algún aparato respiratorio complementario.

Pese a que hay gente que ronca y esos ronquidos no tienen más consecuencias, otras personas pueden padecer de problemas mayores que podrían suponen un riesgo de salud a largo plazo. Así pues, si crees que tus ronquidos afectan tu salud (o la de los demás), no dudes en visitar un médico que pueda valorar de forma profesional tu situación con los ronquidos.

Trucos para dejar de fumar

Trucos para dejar de fumar

Una de las grandes promesas del año nuevo es la de dejar de fumar, uno de esos vicios tan instaurados en la sociedad que, ahora, cada vez más quieren dejar de lado. Y es que, ¿qué mejor manera de empezar el nuevo año que con una auténtica revolución en nuestras vidas?

Mujer fumando

Evidentemente, dejar de fumar es una tarea arduamente complicada por los efectos del tabaco, que incluyen, entre otros, la dependencia a esta sustancia debido al placer que sienten al consumirlo durante el día. Muchos lo intentan y no lo consiguen; sin embargo, otros tantos, tras mucho esfuerzo, consiguen apartar el tabaco de sus vidas.

Mi secreto mágico os plantea algunos trucos para conseguirlo. Os avisamos, eso sí, que estamos hablando de uno de los problemas más frecuentes en la sociedad contemporánea y que, evidentemente, requerirá de un esfuerzo muy grande por parte de la persona implicada.

La adicción

Uno de los males principales del tabaco es su capacidad para convertirse en una sustancia realmente adictiva para nuestro cuerpo. Y es que actúa de forma directa en nuestro cerebro para que necesitemos de muchos más cigarros al pasar los años.

Fundamentalmente, el tabaco actúa como estimulante para nuestro cuerpo. Eso hace que nuestro organismo aumente su temperatura y nuestro cerebro se sienta saciado y reciba placer al liberar hormonas responsables del bienestar.

Cuando los niveles de nicotina son excesivos, la sensación de placer disminuye, por lo que el cuerpo pide aún más tabaco al consumidor. Si este no fuma, el cuerpo produce una sensación de malestar y de ansiedad debido a la abstinencia. Esa abstinencia es la que hay que combatir cuando decidamos dejar de fumar.

Cigarro de tabaco

¿Cómo dejarlo?

Esta es la gran pregunta que muchos se plantean cuando, por fin, deciden dejarlo. El primer paso que debemos tomar, en ese sentido, es fijarnos una fecha en la que dejaremos de fumar. Tan sencillo como eso: “tal día fumaré mi último cigarro”. Puede parecer una tontería, pero marcarnos objetivos con fechas en el calendario puede ayudarnos mucho durante el proceso.

Seguidamente, tendremos que cambiar nuestra rutina para que la abstinencia se nos haga más llevadera. Mantenernos activos y obligarnos a no fumar tienen que ser dos constantes durante todas esas semanas donde desearemos volver a fumar un cigarro. Caer en la tentación sería el peor de los males que podríamos cometer: es muy fácil recaer durante el proceso.

Controlar nuestra alimentación también puede convertirse en un elemento fundamental: tenemos que pensar que nuestro cuerpo engañará nuestra mente y querrá comer más debido a la ausencia de nicotina. Si comemos menos de lo que el cuerpo nos pide, podremos reducir drásticamente la ansiedad que nos está produciendo no tener tabaco a mano.

Por último, no hay que olvidar que la ayuda profesional siempre está allí para cuando la necesitemos. No dudemos en visitar un doctor especializado o un psicólogo que nos ayude durante todo el proceso. Además, la familia y los amigos pueden ser un apoyo fundamental para lograr nuestros objetivos.

Hombre fumando

El peligro de engordar

El efecto de la nicotina, más allá de los efectos en nuestro cerebro, tiene un impacto en nuestro sistema digestivo. Cuando fumamos, aprovechamos menos los alimentos, porque se aumentan los jugos gástricos y se disminuyen los movimientos musculares a lo largo del sistema digestivo. Además, si fumamos, disminuye el gusto de los alimentos, así como nuestra capacidad para olfatearlos.

Todo eso conlleva que, al dejarlo, estemos expuestos a un aumento de peso considerable, pues ahora estaremos ingiriendo más calorías. ¿Por qué? Primero, porque el cuerpo digerirá mejor los alimentos y consumirá más calorías. Segundo, porque la ansiedad nos hará sustituir el tabaco por comida. Tercero, porque los alimentos, por su olor y sabor, nos parecerán más apetitosos.

Lo que debemos hacer cuando dejemos de fumar es, primero de todo, apartar los azúcares de nuestras vidas, aumentando el consumo de frutas y de agua e intentando evitar esa sensación falsa de hambre que produce nuestro cuerpo.

Practicar deporte o retomar viejas aficiones puede ayudar a distraernos y a hacer que todo el proceso sea algo más llevadero. Además, manteniéndonos activos, estaremos quemando todas esas calorías que, de por sí, el cuerpo está consumiendo ahora que hemos dejado de fumar.

Los chicles de nicotina pueden ser una alternativa que nos ayude a no caer en la tentación de la comida, pero debemos tener en cuenta que los tendríamos que tomar con ciertas medidas. No pueden un sustituto del tabaco, sino una simple ayuda que nos simplifique todo el proceso hasta que hayamos dejado de sentir la abstinencia.

Los estudios indican que las personas suelen engordar unos 5 kg después de fumar, pese que existen casos que suman hasta 10 kg y otros que incluso adelgazan. Cada cuerpo es un mundo, por lo que habrá que adaptarse a cada una de nuestras necesidades.

¿Cómo aprovechar los regalos de Navidad que no has usado?

¿Cómo aprovechar los regalos de Navidad que no has usado?

Seguro que hemos disfrutado de unas navidades inigualables, con gran abundancia de comida, momentos familiares y, sin lugar a dudas, regalos hechos con la mejor de las intenciones. Los hayamos pedido o hayan sido fruto de una absoluta sorpresa, los regalos son una de las bases de nuestra tradición contemporánea: tanto niños como adultos adoran esos momentos tan especiales del año.

Compras Navidad

Pese a eso, es probable que nos encontremos con que no sabemos bien bien que hacer con aquel regalo que nos han regalado y que, sea por lo que sea, no nos acaba de convencer o no le encontramos la utilidad necesaria.

Es por eso que hemos decidido elaborar un artículo repasando todas esas opciones que se nos antojan como posibles una vez hayamos recibido ese regalo que, desgraciadamente, no nos ha acabado de convencer. Y es que, al final, no estamos hablando de ser desagradecidos, sino de dar un uso práctico a aquello que nos han regalado en lugar de acumularlo en algún cajón o, directamente, en la bolsa de la basura.

¿Qué no se debe regalar?

¿Porqué hemos cometido (o han cometido) ese error? Seguramente el problema no reside tanto en la persona sino en el tipo de regalo que se ha escogido. Quizás lo teníamos muy claro desde un comienzo, pero según la tipología del producto podría ser que hubiéramos cometido alguno de esos errores comunes de las Navidades.

Según los últimos estudios, existen ciertos regalos que tienen todos los números de no gustar o de no convencer a quien los recibe. Principalmente, la ropa, los juegos de ocio y los productos de belleza son materiales con un componente del gusto realmente alto, donde se debe conocer mucho a la otra persona para acertar de pleno en nuestra decisión.

Y es que cada persona es un mundo y es realmente difícil saber exactamente qué es lo que tiene en su haber o qué es lo que necesita. Además, los prejuicios juegan un papel fundamental en cada una de estas decisiones, y lo último que queremos hacer es hacer sentir mal a la otra persona debido a nuestros pensamientos hacia ella.

Evidentemente, cuando regalamos algo estamos pensando en una persona en concreto, pero debemos hacerlo desde determinados puntos de vista para tratar de acertar lo máximo posible y, en todo caso, no fallar en nuestras elecciones. Pero, en caso contrario, ¿qué debemos hacer?

Regalos de Navidad

¿Qué hago con lo que no quiero?

Ahora situémonos en el punto de vista de la persona que recibe el regalo. Ese regalo que tanto le disgusta o que no sabe que hacer con él. Al final, todos nos hemos encontrado en esa situación, ¿verdad?

La primera opción que se nos viene a la cabeza, siempre que tengamos el ticket a mano, es la opción de cambiar el regalo por uno de nuestro agrado. En este sentido, tenemos el handicap principal de tener que recurrir a la misma tienda donde se compró el producto en cuestión. ¿Puede ser que no nos salga a cuenta?

Si fuera ese el caso, podemos plantearnos una serie de medidas de carácter especial para intentar evitar que el regalo caiga en saco roto hasta el fin de los tiempos.

Primera medida: véndelo. Hoy en día existen muchísimas plataformas de venta online en las que es muy fácil encontrar a alguien a quien le interese, precisamente, eso que estamos tratando de vender. Ajusta el precio para que sea realmente atractivo al público y deshazte de ese objeto, además, ganando algo de dinero fresco.

Regalos_Navidad

¿Que eso no funciona? Regálalo. Oye, puede parecer un gesto algo feo, pero quizás eso le hace ilusión a una persona cercana. Desde amigos invisibles hasta esos cumpleaños que empiezan a acechar, podemos mantener ese regalo intacto hasta la fecha deseada para que se convierta en un presente perfecto para otra persona.

Si, finalmente, ninguna de esas tres opciones nos sirviera, podemos quedarnos con la opción de donar ese objeto. Existen muchas plataformas que regalan juguetes o cualquier tipo de material a los más desfavorecidos. Hazles un favor y regala aquello que en tu casa solamente guardaría polvo. Vale, no ganarás dinero, pero alegrarás el día de alguien que lo necesita.

¿Cómo adelgazar después de Navidad?

¿Cómo adelgazar después de Navidad?

Las comidas de Navidad, pese a que sirven para conectar con nuestros seres queridos durante una época señalada del año, también conllevan problemas como la sobreabundancia de comida y el consiguiente aumento de peso que bien pueden suponer.

Adelgazar Navidad

Al contrario de lo que muchos dicen, es posible mantener una vida saludable sin tener que renunciar a esas comidas que tanto nos gustan durante el mes de diciembre. Existen técnicas y maneras de lograr que todos esos abusos puedan ser repelidos mediante ejercicio físico y conductas alimenticias concretas.

¿Cómo podemos hacer para que esos kilos de más no nos afecten tanto durante y después de las navidades? En este artículo, miraremos algunos consejos a seguir para que las comidas de Navidad no nos impidan seguir con nuestras rutinas diarias.

Durante las navidades

Normalmente centramos nuestros esfuerzos en bajar de peso después de las navidades, algo absolutamente normal después del ajetreo que supone esta época del año a nivel familiar. Pese a ello, podemos intentar reducir su efecto en nuestro cuerpo durante las fechas en las que duran estas festividades.

Si comemos un poco antes de las grandes comidas tendremos menos hambre, por lo que es recomendable desayunar aunque sepamos que después nos espera una gran comida. Igualmente, una de las claves será aguantar la “gula” después de que hayamos saciado nuestro hambre. Para combatirlo de la mejor forma posible, intenta que las comidas sean bajas en calorías y lo más saludables posibles.

Adelgazar-navidad

Evidentemente es recomendable realizar algo de ejercicio entre todas esas comidas. No hace falta hacer sesiones maratonianas de gimnasio, sino que con andar 30 minutos a paso rápido o estirando un poco nuestros músculos podemos hacer que nuestro cuerpo se active y queme algunas de esas calorías que hemos consumido durante cada una de las comidas.

Desde aquí no os vamos a pedir o aconsejar que comáis menos, puesto que la gracia de estas fechas reside, precisamente, en vivir momentos intensos con nuestros seres queridos con la comida y sus celebraciones. Pero podemos organizar nuestro apetito de manera que no tengamos la imperiosa necesidad de comer todo aquello que veamos a nuestro alcance.

Después de las navidades

Al final, tenemos que tener presente que no existen “técnicas milagro” que nos permitan reducir kilos o calorías sin ningún tipo de esfuerzo. Reducir peso desde el sofá no es posible, por lo que tendremos que poner de nuestra parte para poder lograr nuestros objetivos. ¿Cómo podemos hacerlo?

Primero y antes que nada tenemos que tener claras nuestras limitaciones para poder marcarnos objetivos realizables, que no nos frustren a largo plazo. No podemos adelgazar 5 kilos en una semana, sería perjudicial para nuestra salud y, realmente, haría que nuestra dieta (y ejercicio físico) fuera realmente irrealizable tanto por nuestro cuerpo como para la mente.

Adelgazar_navidad

Un primer consejo realmente efectivo es el de beber mucha agua. Si bien los dos litros diarios es algo que se recomienda a lo largo del año, si queremos adelgazar el agua se convierte en un método muy efectivo que nos hará bajar de peso. Realizar deporte y mantener una dieta baja en grasas son otros dos consejos fundamentales para poder controlar nuestras calorías diarias; no hace falta mencionar que reducir nuestra ingesta de alcohol puede ayudarnos a mantener ese equilibrio tan deseado.

Otro gran consejo que muchos dietistas incorporan a las dietas de mucha gente es la de realizar más comidas al día para que, a la hora de comer, se ingesten menos alimentos. Si desayunamos y merendamos tendremos menos hambre a la hora de almorzar y cenar, por lo que consumiremos menos calorías y nuestra dieta será más sana.

¿Y tú? ¿Tienes alguna técnica que te ayude a sobrellevar los excesos de las Navidades? ¿Practicas deporte o prefieres comer un poco menos después de las grandes comidas navideñas? Con algo de paciencia y esfuerzo… ¡todo es posible!

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