Conseguir manejar el tiempo de tu vida hasta el punto de tener margen para dedicar espacio al trabajo, la familia o la vida social puede ser altamente complicado si no seguimos un seguido de consejos lo suficientemente eficientes.

Trabajo_y_vida

Las obligaciones y responsabilidades juegan un papel fundamental en nuestra vida, una fuente de ingresos, o satisfacción personal, de la que, sin lugar a dudas, no podemos prescindir. Pese a ello, debemos tener en cuenta que hay muchas otras cosas en la vida y que debemos disfrutar de todas y cada una de ellas.

Y es que la sociedad en la que vivimos nos exige una cantidad de tiempo muy grande para desarrollar nuestras labores básicas, pero la familia o nuestras relaciones sociales también requieren de cierto tiempo para ser conservadas y cuidadas al mismo o más nivel que la vida laboral.

Primero de todo, tenemos que tener presentes cuales son nuestras obligaciones y cuales son nuestros tipos de ocio y hasta qué punto podemos o queremos renunciar a ellos. Para lograr ese auto conocimiento, deberemos observar o analizar todo aquello que realizamos y clasificar nuestras actividades según sus características.

Entiende tus horarios

Igual que tenemos cuidado a la hora de elaborar el horario de nuestro trabajo o nuestro centro educativo, seria verdaderamente efectivo poder realizar el mismo trabajo con las actividades sociales o extra laborales que realizamos en nuestro día a día.

Si tenemos un plan concreto para un día de la semana, ¿por qué no apuntarlo en nuestra agenda? Con un acto de este tipo ya seremos un poco más conscientes de algunas de las labores que tenemos agendadas a lo largo de la semana, de esas responsabilidades que, pese a encuadrarse en ámbitos extra laborales, necesitan de un tiempo importante de nuestra vida.

Al igual que en esos aspectos, podemos intentar realizar cuadrículas horarias donde situar nuestros planes del día a día o de la semana, esas horas donde queremos visitar algún familiar, quedar con la pareja o los amigos… todo aquello que quite tiempo, en el buen sentido de la palabra, obviamente.

Si tenemos muy claras cuales son nuestras obligaciones, podremos comprobar con mucha más efectividad hasta qué punto tenemos un sitio temporal real para todo aquello que queramos realizar durante el día o la noche.

Cuando entendamos todo aquello que realizamos y tengamos claro los huecos reales que existen para nuestras actividades extra laborales, podremos quedar y citarnos con otras personas o responsabilidades con mucha más seguridad y sin la presión de quedarnos sin tiempo para otras cosas importantes.

Trabajo y vida

Sé flexible

Una vez claras todas nuestras responsabilidades y planes para nuestra vida, todo dará una vuelta de ciento ochenta grados… una vez más. Y es que es importante saber que, es muy probable, que los planes cambien a lo largo de los días y que pueden surgir imprevistos que trastoquen de forma completa nuestra agenda inicialmente confeccionada.

Para no llevarnos decepciones, podría ser de gran efectividad poder dejar cierto espacio temporal entre plan y plan, entre todas esas actividades que queremos realizar durante la semana. Una gran decepción que nos llevamos a menudo es cuando se nos acumulan las cosas y, al final, dejamos algo por hacer, simplemente, porque no tenemos tiempo para todo.

Para evitarlo, es mejor planear los días de forma mucho más flexible y sin la obligación moral de tener que realizar todas y cada una de las cosas que nos apetezcan. Hoy en día es muy difícil tener tiempo para todo, por lo que nos evitaremos disgustos mayores si evitamos, desde un inicio, que se nos solapen nuestras obligaciones.

Tiempo-y-vida

Conoce tus límites

Al final, uno debe conocer hasta donde puede llegar, hasta qué punto es capaz de compaginar todo aquello que rodea su vida. Manejar unos horarios concretos, marcarse ciertos espacios para poder llegar a todo… todos esos consejos pueden ser realmente eficaces para intentar equilibrar nuestra vida laboral con la vida social… pero no siempre es posible.

Hay personas que acaban realmente estresadas por no parar durante todo el día, por estar pendiente de cien cosas a la vez y no poder llegar a todo. Conocernos, ya no tanto en cuanto a horarios, sino en cuanto a nuestra energía y capacidad física, también es importante en los tiempos que vivimos.

También es importante saber si lo que estamos haciendo en nuestro día a día es importante para nuestra persona, si aquellas labores que realizamos nos llenan y nos hacen más llevaderas las semanas. Evidentemente, no es simple dejar un trabajo porque no nos guste o no nos llene, pero puede ser un buen punto del que partir si queremos dar un cambio en nuestra vida.

Porque, realmente, si conseguimos equilibrar la vida laboral con la social conseguiremos un bienestar realmente favorable para nuestro día a día. Seremos conscientes de todo aquello que nos rodea y no nos veremos excluidos de ciertos círculos sociales que, sin nosotros, pueden seguir funcionando de igual forma.

Conocer nuestros horarios, manejarlos con inteligencia y ser conscientes de nuestra energía es importante en los tiempos que vivimos. Porque llegar a todo es posible, siempre y cuando no nos auto-exijamos más de la cuenta; en ese caso, quizás será mejor replantearse nuestras labores diarias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


siete + 8 =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>