De brillo ceroso, su color es una combinación característica de verde y azul que recuerda a las tonalidades del mar Caribe.

Su nombre viene de Turquía, punto desde donde se introducía esta gema en Europa a través de la Ruta de la Seda.

Los primeros en utilizarlas fueron los Egipcios y las civilizaciones mesoamericanas. En Asia es la piedra protectora contra el mal de ojo.

Irán es el país que tiene el orgullo de producir las llamadas “turquesas de color perfecto”, de un tono azul oscuro.

A diferencia de la mayoría de los cristales, la turquesa debe protegerse de los rayos directos del sol ya que pueden llegar a decolorarla.

La turquesa proporciona paz, absorbe al negatividad, calma la ira y aporta optimismo. Se recomienda para combatir el estrés y la inestabilidad emocional, así como para superar las heridas del pasado.

<<volver a Gemas>>

No se ha encontrado contenido relacionado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


4 × siete =

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>